También indicó que, en informes iniciales posteriores a la autorización, Pfizer habría registrado más de 1.200 muertes sospechosas en los primeros dos meses de aplicación del producto. En ese sentido, afirmó que la vacuna debería haber sido retirada del mercado en ese momento.
Sterz cuestionó además la efectividad del producto en términos de mortalidad ajustada por edad, señalando que no logró reducirla y que, en algunos análisis, incluso se habría asociado con un aumento. En esa línea, calificó la campaña de vacunación como una “tragedia” y sostuvo que dejó “millones de víctimas en todo el mundo”.
Finalmente, criticó que, pese a la existencia de miles de reportes de efectos adversos graves, la vacuna no haya sido retirada del mercado.






































