Además de las recompensas para los finalistas, todas las selecciones clasificadas contaron con un fondo garantizado por participar en la competencia. A partir de allí, los montos fueron aumentando de acuerdo con la instancia alcanzada: los equipos eliminados en 16avos de final recibieron US$11 millones, los que llegaron a octavos cobraron US$15 millones y los cuartofinalistas obtuvieron US$19 millones.
En la recta final de la competencia, Francia, que terminó en el cuarto puesto, recibió US$27 millones, mientras que Inglaterra embolsó US$29 millones por quedarse con el tercer lugar. España y Argentina completaron la distribución con los premios más altos del certamen, coronando un Mundial que estableció un nuevo techo económico para las selecciones participantes.







































