La medida había sido anticipada por el ministro Caputo, quien explicó que el nuevo esquema apunta a incrementar la oferta de crédito disponible para las empresas, especialmente en actividades capaces de financiar inversiones en dólares aunque sus ingresos no provengan directamente de exportaciones.
La flexibilización también se enmarca en la estrategia oficial de canalizar el ahorro privado en moneda extranjera hacia el sistema financiero y la actividad productiva, reduciendo al mismo tiempo la dependencia del financiamiento proveniente del exterior.








































