Según las proyecciones oficiales, su capacidad permitirá producir aproximadamente el 20% del mercado mundial actual de determinados radioisótopos, posicionando a la Argentina entre los principales productores internacionales. El reactor también permitirá fabricar silicio dopado, utilizado en semiconductores de alta potencia, además de desarrollar ensayos de materiales, irradiaciones y análisis científicos e industriales.
La capacidad proyectada superará la demanda doméstica, por lo que el proyecto permitirá abastecer al sistema de salud argentino con producción nacional y exportar el excedente, con potencial para generar divisas y empleo altamente calificado en un mercado internacional caracterizado por pocos productores y altas barreras tecnológicas.










































