Calle aparece vinculada a USEM, una empresa que percibía un porcentaje de los aportes realizados por los afiliados de la UOM. En esa investigación, el fiscal Eduardo Taiano busca determinar el origen de su patrimonio y de los fondos atribuidos a la compra de un departamento ubicado debajo del inmueble donde Cristina Kirchner cumple su condena por la causa Vialidad.
Los dos episodios exponen una trama recurrente alrededor de la UOM durante la conducción de Furlán: contratos millonarios con dirigentes vinculados a La Cámpora y operaciones desarrolladas alrededor de recursos sindicales o bienes estatales. En este último caso, más de $126 millones terminaron destinados a un proyecto arquitectónico que nunca llegó a realizarse.









































