Los descubrimientos realizados frente a Namibia reavivaron el interés internacional por las cuencas del Atlántico Sur. Sintana sostiene que sus activos en Uruguay presentan similitudes con sus proyectos namibios, donde la empresa participa en distintas licencias de exploración. Además, tras la compra de Challenger, incorporó participaciones en los bloques uruguayos OFF-1 y OFF-3.
El decreto establece que, ante una eventual producción comercial, el concesionario deberá pagar regalías al Estado. Además, habilita cláusulas de arbitraje internacional para ofrecer previsibilidad jurídica a los inversores, sin renunciar a la inmunidad de ejecución sobre las reservas del Banco Central, los bienes públicos, los activos militares, los recursos tributarios ni las regalías.








Challenger Energy Group solicitó la apertura, pero deberá competir con el cualquier licitación.





























